miércoles, 10 de diciembre de 2008

¡Arg! Música cristiana en la calle

Soy de los que creen en la libertad de las personas para elegir la música que les pegue su regalada gana escuchar, dónde sea y cómo sea.
Si viajo en autobús, en taxi o en auto particular, no me importa en lo absoluto si el chofer tiene predilección por Los Panchos o Los Ángeles Azules, si le gusta la cumbia o prefiere el metal rock, si lleva música de César Costa o Marilyn Manson —que, por cierto, serían incapaz de distinguir—.
Pero de un tiempo a la fecha me causa escozor el fanatismo religioso de quienes se autoflagelan llevando consigo música e intérpretes que cantan loas propias de su religión.
Porque una cosa es la tolerancia musical o religiosa y otra muy distinta que lo pretendan a uno evangelizar en la vía pública con ritmos y letras propias de un templo, de la denominación que se les antoje, mis estimados cuatro lectores.
Resulta que con frecuencia voy al centro de la ciudad por cuestiones tan mundanas como comerme una torta en el respetabilísimo establecimiento denominado El Ojeis —con harta salsa—, adquirir las lucecitas para la navidad, acudir a un acto público-gubernamental o darme bola en Los Portales.
Así que con periodicidad —y a diferentes horas— paso por un establecimiento, cuyas características no revelaré, en el que por norma la animación musical, a todo volumen, consiste en canciones religiosas. Ya saben: ¡alabaré, alabaré!
Cuando pasaba por ahí, pensaba que se trataba de algún nuevo cantante con alguna canción desconocida. Pero tuve el tino de aplastarme en un sillón para que me dieran bola en un sitio al alcance de las potentes bocinas del negocio de marras. Y entre la lectura de Portal, alcancé a distinguir el contenido altamente autoflagelante de las canciones cuyo intérprete me honro en desconocer, aunque me gustaría descubrir su identidad —nomás por saber, porque las invectivas no se pueden quedar sin nombre—.
Me resulta imposible describir las melodías. Aunque estoy seguro que se trata de un antiguo y refinado tormento, inspirado en las más rancias tradiciones medievales, pues causa profundas heridas en los oídos y ofusca la mente, además de una zozobra que es la hora en que no se me quita.
Para que se hagan una idea, imaginen la música que les resulte más ofensiva —por ejemplo, yo pienso en RBD— y eso es ciento por ciento preferible al activismo religioso del dueño o empleados del establecimiento mercantil que refiero.
Y eso que creo en la libertad religiosa.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

hola junto con saludarte quiero comentar lo que haz escrito me parece que las palabras que usas son muy generales ,para un bloguer palabras como "algo tan mundano" que quieres decir algo comun ??? por otro lado tu comentario esta poco claro, si bien entiendo a que te refieres no todo el mundo sabe de lo que escribes te lo digo con el mayor respeto ,si bien tienes razon que hya musica que en vez de sanar el alma la mata ,la musica cristiana es un ministerio gigantesco enorme pasando por rock melodico , gospel , metal, jazz ,pop ,tecno, hip-hop ,etc . si bien me imagino lo incomodo que fue para ti vivir esa experiencia a mi como cristianao no em tiene que importar si tu colocas un reguetton a todo volumen al lado de mi casa?... es lo mismo para todo el problema mi queridisimo amigo es que cuandop se trata de Dios extrañamente las cosas nos molestan basta con ver el titulo de tu comentario y para solucionar tu problema bastaba con que te alejaras de el lugar total es desicion por eso te pido que seas mas claro por que es una generalizacion y aun mas se ofwnde con mucho respeto.

ROdrigo Gonzalez Cariz

Felipe González dijo...

Perdoname, Rodrigo, pero no sabía que había un lenguaje o idioma especial para los bloguers. El único que conozco y uso es el idioma español. Pero al margen de discusiones lingüisticas, dejé claro que acepto toda clase de música, pero no que intenten evangelizarme en la calle. Debo suponer que formas parte de alguna denominación cristiana y me pregunto cómo reaccionarías ante el atosigamiento permanente de un musulman, budista o harekrishna. Y perdona, pero si viviera al lado de tu casa y tuviera todo el día a todo volumen un reguetón, llegaría el día en que reclamarías...

Anónimo dijo...

Hola Felipe. ¿Ya te diste la oportunidad de visitar el blog de Alejandro Aura (q.e.p.d)? Cuán rico en filosofía, en poesía, en mensajes de vida, de amor; cómo colabora en enriquecer nuestro espíritu, nuestro corazón, nuestra inteligencia; contribuye a ampliar nuestro vocabulario (por no decir "nuestro léxico"); Alejandro tenía la virtud de hacer amigos (reales y virtuales), sin importar qué o cómo escribía. Simplemente se manifestaba como era (como fue y como quiso ser). Gracias por compartir con tus cuatro lectores (a lo mejor ya somos cinco) tus vivencias, tus percepciones, tus haceres, tus visiones, tus gustos y disgustos, tus pasiones, tus decepciones, tus anhelos.

¡Felices fiestas, Señor!

Ariel Pérez Jiménez