jueves, 9 de julio de 2009

¿Demócratas?

Si le preguntáramos a cualquier político si en la democracia se gana y se pierde con un solo voto, con absoluto cinismo respondería que sí.
Pero cuando un solo voto —o muchos más— derrota a cualquier político, entonces ese concepto de democracia desaparece.
Muy pocos políticos tiene la entereza de aceptar que perdieron una elección. La mayoría, con quién sabe qué humos en la cabeza, le busca tres pies al gato para eludir el reconocimiento de la derrota.
Lo que habla de lo que son como personas. De sus codiciosas ambiciones personales. De la falta de respeto hacia la voluntad ciudadana expresada en las urnas. De su obsesión por el poder.
Desde luego, culpan a cualquiera —como en Toluca, donde los panistas le echan la culpa al alcalde Juan Rodolfo Sánchez, pese a sus ahora evidentes errores de campaña—, buscan conjuras, alegan fraudes y se desgarran las vestiduras.
Ellos, a quienes su entorno cercano trataba como dioses, se ven a sí mismos derrotados y se niegan a creerlo. ¿Cómo, si lo que escuchaban eran diatribas contra sus adversarios?
La única explicación que encuentran es que haya trampa de por medio.
Pero no la encuentran. Y guardan silencio, no dan la cara, rumiando amargamente la derrota.
Porque, como dicen en mi pueblo, para admitir una derrota se necesitan muchos güevos.

1 comentario:

guzmancruz0097 dijo...

FELIPE
SERIA BUENO QUE LE RECOMENDARAS A JUAN RODOLFO QUE SE UNIERA A LOS TRIUNFADORES, YA VIO QUE POR UNA SITUACION QUE NO ESTABA EN RESPOSABILIDAD DE EL, SALIO GOLPEADO.

CUANDO LOS PANISTAS GANARON TOLUCA, ACEPTAMOS LA DERROTA AHORA QUE LA ADMITAN Y QUE TRABAJEN PARA LA SIGUIENTE.